|
Por Marvin Paredes Hace mucho tiempo un amigo me dijo una frase que decía: “el promedio lo arruina todo”. Él es Ingeniero, entonces conoce de estadísticas y de datos numéricos, por eso decía: “las cifras no pueden ser tan variables, si se quiere algo preciso”. Escuché otra frase que decía: “Entre Warren Buffett y yo, en promedio los dos somos multimillonarios”. Por supuesto, porque el promedio no es exacto, es relativo, dentro de todo se pierde. La referencia que quiero hacer es que el promedio humano puede también arruinar todo, suena un poco duro, pero es la verdad. ¿Porque tenemos mucha gente promedio en nuestros países de Latinoamérica, todos son buenos? ¡No es cierto! Muchos piensan que para entrar a la política hay que estar locos, que la gente promedio no se mete a eso, porque ellos son tan buenos y con tan buen nombre que prefieren que los políticos que están dominen los países aunque muchos de ellos son corruptos y solo buscan su propio interés. Sí, la gente promedio no se mete con nadie, de vez en cuando dan una limosna a la señora del semáforo, y regalan la ropa que ya nos le sirve, pero compartir tiempo con los necesitados, llevar sonrisas a niños con sida, cáncer, huérfanos, eso no es para la gente promedio.
La gente promedio quiere ver un cambio en su país, pero no hacen nada por ello… qué lo hagan otros. Están demasiado ocupados en sus actividades diarias; pagar la hipoteca de la casa, el colegio de los niños, el vehículo, impuestos, trabajan de 8 hasta 10 horas diarias para ganar el salario que quieren, los fines de semana, si bien les va, comparten con la familia, juegan con los niños, sacan al perro. La gente promedio vive una vida rutinaria. La gente promedio vive de sueños del pasado, de cosas que no realizó porque no se animaron a hacerlo y ve cómo otros sí lo logran. Aaahhh!!! pero eso sí, sin duda están mejor que esos que destruyen valores y principios en los países, los ladrones, mareros, corruptos, estafadores, violadores, asesinos. Según ellos son mejores porque están en el promedio de la gente buena, porque la gente buena va al cielo. El tema es que la Biblia menciona: “No por obras para que nadie se gloríe” refiriéndose a la “salvación”, o en otras palabras “entrar al cielo”, pero la “Fe sin obras es muerta” y el que tiene Amor tiene que demostrarlo. Entonces esas frases nos confrontan con nuestro promedio de vida. Hay los que construyen con obras, porque tienen una visión y una fe transformadora, o hay quienes destruyen con obras, tal vez con una determinación y visión equivocada, pero al menos están comprometidos con lo que ellos creen. Y hay el resto de personas (los del promedio) que se mueve a razón de las dos grandes fuerzas. Hoy hago un llamado a los líderes y a toda persona a que salgan del promedio. Ya me cansé, me harté de ver a países que son destruidos y que la gente promedio no haga nada por detenerlos. Me cansé de ser sólo una “gente buena”. Ahora me he atrevido a soñar fuera del promedio, me he atrevido a creer que vale la pena ver un mejor país, que puedo evangelizar a más personas para transformar mi sociedad, que personas con principios y valores deben prepararse para entrar a la política para que restauren los pilares gubernativos de seguridad, inversión y justicia. No debemos de esperar que el gobierno haga todo, todos somos parte del cambio. |
Si quieres acompañarme a dejar el promedio, te comparto 7 puntos clave para hacerlo. 1.- Ten Fe. Nunca dejes de creer en Dios, en ti mismo, en tus talentos. La mayoría de personas han creído que alguien más tiene que hacer las cosas, y no es verdad, tú eres “El Elegido”. Tu liderazgo y tus talentos están destinados para que cambien tu entorno. No tienes que cambiar un país entero, empieza por ti, por tu familia, tu trabajo; no estás solo, si todos decidimos dejar el promedio, el cambio será evidente. Nunca dejes de soñar, aumenta tu Fe, esa semilla de querer alcanzar lo que siempre anhelaste. Los sueños te darán vida, recuerda que los sueños son como los castillos en la orilla del mar, si la adversidad viene como una ola y destruye tu castillo, tienes dos opciones: a) llorar y quedar triste, o b) abrir tus ojos, volver a ver la orilla del mar y descubrir que tienes arena para seguir construyendo muchos castillos. Si un día se muere un sueño, entonces sueña otro, y otro, y muchos, sigue aumentando tu Fe. 2.- Ten Valor. Arriésgate, la única forma de descubrir para qué eres bueno es haciéndolo. Tener valor no significa no tener miedo. La diferencia entre alguien valiente y alguien miedoso, es que el valiente ya ha hecho sus oraciones y va para el frente. Actúa rápido, el tiempo es valioso. Hace unas semanas estaba parado en un trampolín de 3 metros de alto, pase como unos 10 minutos tratando de tirarme, y con eso llamé la atención de todos alrededor de la piscina. Al fin tomé la decisión, cerré los ojos y me tiré. Fue una sensación un poco fuerte, pero en menos de lo que me imaginé ya estaba siendo aplaudido por todos mis amigos. Los niños que venían detrás de mí me dijeron “Ya ves, era fácil, pero te tardaste mucho”. ¡¡Los niños!! Ten ese valor como los niños. Arriésgate y deja el promedio. En nuestro próximo artículo terminaremos de ver los siete puntos claves que te ayudarán a salir del promedio, pero por lo pronto, pon en práctica los primeros dos y te aseguro que los cambios comenzarán.Marvin Paredes Pérez Director General de WALLS. Licenciado en Mercadotecnia (Univ. Rafael Landívar-Guatemala), con un Posgrado en Mercadotecnia y una Maestria en Administración de empresas (EAFIT-Colombia). Empresario, Motivador, Conferencista, Formador de Lideres, con más de 12 años de experiencia en Banca, Marketing y Liderazgo, asesor en desarrollo de proyectos personales, sociales-país y empresariales.
|
Familia
y
Liderazgo